miércoles, 25 de noviembre de 2009

Hoy toca protestar

Voy.
Estoy hasta lo más profundo de las narices del ruido. No puede ser que en los confines del mundo haya más que en la Gran Vía. Me acuesto con los motocarros, me despierto con los motocarros (a las seis de la mañana es hora punta), suenan los motocarros a todas y cada una de las horas del día, con sus correspondientes minutos. No se callan nunca. Bueno, deben de parar justo a las tres de la mañana, pero casualidad, yo a esas horas ando durmiendo y no puedo disfrutar del momento.
Recién llego de comerme un cebiche que hubiera sido perfecto de no ser por la banda sonora a base de videos musicales a todo pisto que salía de una pantalla más grande que la habitación. Y en los descansos entre canción y canción, cómo no, una moto ¿Pero de dónde saca esta gente tanta resistencia al estruendo? Ni tengo aguante para soportarlo, ni voz para combatirlo.
Después de las dos primeras semanas en el país pensé que me había acostumbrado, y de hecho más o menos lo tolero, pero de vez en cuando me entran unas ganas tremendas de agarrar un kalashnikov y cargarme absolutamente todo lo que suene. Haré ruido yo también, pero me han dicho que con eso acabo rapidito.
Necesito un segundo de paz.
Qué un segundo, la vida entera.

Y ya está, no es mucho pero tenía que desahogarme.
Besos y hasta otra.
laura


3 comentarios:

  1. Pero güeno! Kómo es posible algo así? Tanto ruido, tanto ruido... y luego lo de el AK-47! ¡jajajajaja! ¿has probao los tapones pa los oidos? sí, ya sé... hay ruidos ke por más ke te lodes las orejas se meten en lo más profundo del ser, leáse motokarros, kumbias y bachatas.

    Por akí to más igual: tardes de estudio, sábados por la mañana de akademia, kañitas los mediodías del finde, ha llegado el frío ¡por fin! y ahora mismo son las 10:00 am del domingo y llueve.

    Besitos y achuchones

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  2. Aaaaahhhhhh, jovenes paseantes de la jugla.
    No se si meterme contigo o solo saludarte, bueno saludo con abrazo que ya dejare las criticas para cuando vuelvas.
    kuchiyo

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